
A partir de un mínimo de elementos, Todos duermen menos tú constituye una especie de nocturno en el que lejos de cualquier intencionalidad melódica, el discurso se halla instalado más bien en un tratamiento de sutilezas tímbricas que bordean una temporalidad sin tiempo, cercana a las sensaciones de lo onírico, y bajo un planteamiento técnico (para el intérprete) y estético (para el compositor) específicos: el empleo del piano como fuente extendida de sonidos. Compuse la obra a solicitud de mi amigo y pianista notable, Mauricio Nader, a quien está dedicada.
Caracas, 16 al 25 de mayo | 12 al 19 de octubre, 2014